«EL TITIRITERO»: EL CONTACTO CULTURAL A TRAVÉS DE LAS Y LOS NIÑOS GITANOS EN EL COLEGIO

Desde que se inauguró el colegio del barrio en 1972, la escolarización de la población gitana había ido aumentando progresivamente y, en la actualidad, salvo algún caso excepcional, implicaba al cien por cien de las familias del grupo. La mayor parte del alumnado gitano del colegio compartía diariamente el entorno familiar y el escolar. Al iniciar la etnografía de la escuela llevaba ya ocho meses entre las familias gitanas. Esta inmersión en la realidad social del grupo me permitió no sólo aprender sobre su cultura sino también entender la óptica desde la que las y los niños gitanos y sus familias miraban la institución escolar. Al mismo tiempo, mi inmersión en su vida cotidiana posibilitó que, con respecto al mundo de la escuela, experimentara de manera natural ese proceso de extrañamiento que resulta necesario para observar minuciosamente y comprender el funcionamiento de las cosas (Gomes 1998: 86). Dada mi pertenencia a la sociedad donde me proponía investigar y...

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